La Alfombra Roja

jueves, 4 de septiembre de 2008

El mundo del cortometraje

No creo que haya nadie que se dedique profesionalmente a ser cortometrajista. Yo al menos no lo haría. Como decía un profesor que tuve: una persona hace un cortometraje "para que alguien le vea y le subvencione un largometraje". Triste pero cierto.

En un país donde la mitad de la población vive de subvenciones y la otra mitad vive para pagarlas el mundo del cine, y más concretamente el del cortometraje, se ha convertido en un profesional de las ayudas. Ya no se trata de tener buenas ideas, de tener ilusión, de ser creativo, de tener algo que contar.... ahora se trata de saber venderte. Saber cómo presentarte ante el ICO, el Ministerio de Cultura ó determinadas cadenas de televisión y mostrar un producto respaldado por el actor de moda, el amigo del quinto que es productor ó algún tema que se haya puesto de moda.

Si echamos un vistazo a los cortos seleccionados en los Festivales siempre da la casualidad de tener en su reparto a ese actor de la tele que me suena tanto. !Qué más da si lo que ves en la pantalla es absurdo y tedioso! El público está ahí sentado que es de lo que se trata.

Porque el mundo del cine se vende como algo hippie ó incluso marginal. Todos lo hacen por vocación porque el cine no da dinero (y menos el español), todos tienen que hacer tele para sobrevivir y a todos les encanta el teatro aunque sólo entran en ese mundo cuando su carrera empieza a decaer ó la quieren resucitar.

Lo cierto es que "hacer cine" es caro, es difícil y no está preparado para el bolsillo pobre. En este mundo tener padrino es fundamental ¿Qué sería de Amenábar sin José Luis Cuerda? ¿Que sería de Bayona sin Guillermo del Toro? Pues seguramente talento que jamás habríamos descubierto.

La cuna de nuestro cine se encuentra en el cortometraje aunque nuestra querida Academia (con su Presidenta al frente) quiera deshecharlos. ¿Para qué queremos cortometrajistas si siempre tendremos a dinosaurios como Garci o Almodóvar haciendo cine? Pues si, necesitamos savia nueva. Nuevos valores que den frescura a un cine cada vez más encasquillado; un cine español que adoro pero que pierde fuerza cada año.

Y aún así quiero creer que el talento sale a la luz antes o después; parece que este año no va a ser el de la renovación pero no perdamos la fe en el próximo.

José Daniel Díaz