La Alfombra Roja

viernes, 23 de septiembre de 2011

Crítica: "Con derecho a roce"

Por cortesía de Sensacine y Sony tuvimos la oportunidad de asistir al preestreno de la película "Con derecho a roce" del director Will Gluck ("Rumores y mentiras"). Protagonizada por Mila Kunis y Justin Timberlake, la película es un producto dirigido eminentemente a los amantes de la comedia romántica americana. Para los que no somos tan fieles a ese género el resultado es simpático pero muy repetitivo, poco original y de escaso poso en el espectador.

La historia es muy actual. Dos personas se conocen y deciden tener de vez en cuando relaciones sexuales sin aspirar a ningún tipo de sentimiento parecido al amor. Es lo que se suele llamar un "follamigo". Lógicamente esa situación tan divertida y placentera desemboca poco a poco en algo más complicado, no buscado pero inevitable.

Es curioso que los dos actores protagonistas participaron en dos de los films más impactantes del pasado año. Mila se convertía en la gran competidora de danza de Natalie Portman en "El cisne negro" y Justin en el creador de Napster en "La red social". Dos títulos que les han catapultado en sus carreras a niveles de superestrellas pero que bien pronto se han dejado atrapar por los proyectos de consumir y tirar.

No critico que se hagan películas como "Con derecho a roce" pero está claro que su objetivo es entretenerte, hacerte olvidar tus problemas durante dos horas y volver a casa tranquilo hablando del tiempo, porque de la película poco vas a hablar. Quizás se te ocurra comentar con tu pareja si alguna vez ella/él tuvo un follamigo pero es probable que eso genere más de una pelea y no un ameno debate.

El guión, aunque muy previsible, tiene dos personajes muy destacados. Además se dá la situación que ambos están interpretados por dos expertos en la materia. El primero es el padre de Justin, un hombre con principio de Alzheimer que maneja con gran habilidad Richard Jenkins ("The visitor"); el otro es el compañero de trabajo del protagonista, un gay de carácter muy macho que saca más de una sonrisa gracias a la labor de Woody Harrelson.

Echo de menos algo más de humor en la película y algo menos de metraje. No concibo dos horas para contar este "rollito" entre dos amigos y creo que era un tema lo suficientemente descarado como para generar más de una situación cómica. Sin ser alarmante estos defectos, es cierto que tienen cierta importancia en el marco general de la película.

Si no tuviste un amigo con derecho a roce.... pues por lo menos véte al cine para ver qué hubiera pasado no?

José Daniel Díaz