La Alfombra Roja

lunes, 26 de diciembre de 2011

Crítica: "Drive"

El Festival de San Sebastian cerró la Sección Zabaltegui-Perlas con este intenso drama de Nicolas Windin Refn. La decisión no pudo ser más acertada. Este 28 de Diciembre la cartelera española recibirá un regalo de Navidad en forma de película; "Drive" es, junto a "The artist", el mejor film de este año que acaba.

Cuando pensábamos que el cine negro se había quedado reservado a unos pocos directores, salta "Drive" a la palestra. Se presenta en Cannes, da un golpe sobre la mesa, y la crítica no puede más que rendirse a la evidencia. Desde los títulos de crédito, de claro aire noir ochentero con esas letras rosas, te das cuenta que no vas a ver una película más. No sabes qué es pero algo especial va a ocurrir.

Pronto entras en la dinámica de la trama. Un solitario mecánico (Ryan Gosling) se dedica a ganar un dinero extra como conductor en robos y atracos. Su mundo cambia cuando conoce a Irene (Carey Mulligan) y entra en una espiral de violencia de la que no puede escapar.

No dudéis que se convertirá en una película de culto. Todo lo que la rodea la hace especial. Su intenso drama te atrapa, te seduce, te impide moverte del asiento. Ryan Gosling ("Half Nelson", "Crazy, stupid, love") y Carey Mulligan ("Una educación", "Shame") se han convertido en los dos actores referentes del futuro cine americano. Es imposible imaginar a otros nombres interpretando a la pareja protagonista. El actor canadiense da una lección interpretativa soberbia. Sin apenas hablar, con miradas y gestos, entiendes cada una de sus acciones y por dónde se encaminan sus sentimientos.


El plantel secundario no le va a la zaga encabezado por un magistral Albert Brooks, nominado al Globo de Oro por este papel. El mundo de la mafia se recrea con crudeza, con violencia. No existe compasión ni esperanza, los errores se pagan caro.

Nicolas Winding Refn divide la película en dos partes muy diferenciadas. En la primera nos muestra a los personajes, su forma de interactuar, prepara minuciosamente las piezas para desembocar en un segundo acto simplemente brutal. Jamás había vivido la violencia en pantalla de esa manera, nunca había salido de un cine con esa mezcla de dolor y satisfacción.

Es increíble que un guión sobre el papel simple y poco original, se convierta en las manos y caras adecuadas en una auténtica obra maestra. Los músculos se agarrotan en ciertas escenas pero no puedes apartar la mirada. Perder algo de lo que se cuenta sería un delito con merecedora pena de cárcel. El corazón en un puño y las pulsaciones a mil durante una segunda parte vertiginosa que deseas acabar y a la vez eternizar.

La fotografía y la dirección artística junto a una banda sonora sensacional, acompañan una historia perfectamente dirigida e interpretada. Parece difícil un gran número de nominaciones en los Oscar pero si el cine fuera justo su triunfo estaría asegurado.

Nadie se la puede perder, nadie la podrá olvidar.

Podéis disfrutar el tráiler pinchando aquí

José Daniel Díaz