La Alfombra Roja

jueves, 1 de marzo de 2012

Crítica: "Indomable"

Steven Soderbergh es un director irregular. Es capaz de lo mejor y lo peor; y aparentemente lo hace con la misma facilidad. "Indomable" es un thriller coral, lleno de traiciones y mentiras, que se pierde en un juego de mucho correcalles pero poca trama. Busca el entretenimiento y se queda en la simple indiferencia.


El director americano de ascendencia sueca, creador de la famosa saga de "Oceans eleven" y de ciertas películas de culto como "Traffic", se introduce en el cine de acción de espías y pierde la batalla. Su historia es plana, un tanto absurda, y carente de ritmo. Persecuciones que nunca acaban, peleas poco ingeniosas y un reparto que parece interpretar por encargo, no ayudan a que el resultado global sea más atractivo.

A priori, el reparto es espectacular. Michael Douglas, Ewan McGregor, Antonio Banderas, Michael Fassbender y Bill Paxton acompañan a Gina Carano, una especialista en Kickboxing que da un recital de mamporros y saltos pero que interpretativamente deja mucho que desear. En cierta manera me recuerda a Steven Seagal pero con tetas.


Por tanto, nos encontramos con un complejo film de traición al más alto nivel que busca desesperadamente los giros de guión, el suspense e incluso cierta fuerza visual. Cámara en mano, la autenticidad de las escenas se convierten en objetivos prioritarios para el director. El estilo, muy cercano al europeo y alejado de la espectacularidad americana, se enmarca en un registro clásico, elegante pero ineficaz.

Una agente de una organización secreta asociada al Gobierno sufre una traición. Simple y llanamente se la quieren cargar aunque no sabemos bien por qué. A partir de ese momento su vida se convierte en una huída continua, mirar hacia atrás es la rutina y la soledad su aliada.

En cierta forma me recuerda a "Hanna", pero sin ese look indy ni una banda sonora tan aplastante. Creo que es obligado pedirle a Soderbergh algo más de lo que hace, estrujarse el cerebro para no repetir planos, para innovar dentro del género. Ya ha demostrado en más de una ocasión su habilidad para contar historias enrevesadas, llenas de estructuras de personajes de gran complejidad. La autocomplacencia no es el camino.

Y os preguntaréis... ¿Qué tal Banderas? Pues cumple sin más. Se atusa la barba, se pregunta qué hace su personaje en este film y con ese aspecto de mendigo de alto standing, mira a Michael Douglas y recuerda que siempre hubo tiempos mejores.





José Daniel Díaz