La Alfombra Roja

martes, 4 de junio de 2013

Los Premios de la Unión de Actores se debaten entre la crítica social y la crítica política.


La XXII Entrega de premios de la Unión de Actores volvió a ser un espacio entregado a la crítica social y política. Año tras año, la importancia y relevancia de los galardones han ido perdiendo fuerza en pos de un bien mayor: hablar alto y claro sobre la situación actual del gremio y de la sociedad en general.

Este año la Gala se celebró en el Arteria Coliseum, a diferencia de años anteriores que se había convocado en el Circo Price. El secretario general del sindicato achacó este cambio a la negativa del Ayuntamiento de Madrid de ceder las instalaciones incumpliendo, además, el plazo de comunicación de dos meses de antelación.

La Gala estuvo acorde a los tiempos. Uno de los humoristas comentó que su actuación iba a estar en consonancia con la situación actual, es decir, “una puta mierda”. Y a fe que por momentos lo consiguieron. Algunas de las bromas fueron de escaso gusto y, otras, simplemente no tenían gracia. En el lado positivo destacar la interpretación musical de uno de los actores que mezcló humor y música con notable éxito.

Antes de la entrega de premios, el secretario de la Unión, presentó un discurso directo, guerrero, educado pero firme, en el que prometió no dejar de luchar. Se refirió al 21% de IVA, “no como un impuesto, sino una venganza” y habló del 90% de trabajadores del sector que están en paro o en situación precaria. También Pilar Bardem se unió a las críticas desde un punto de vista más irónico al recordar las palabras del ministro Wert en los pasados premios José María Forqué cuando dijo “yo soy uno de vosotros”, a lo que la actriz argumentó “tengo una duda…”.

Intercalándose entre las intervenciones y las actuaciones se fueron entregando los premios. En el apartado cinematográfico la gran ganadora en el apartado masculino fue “Grupo 7” que se llevó los tres galardones. Alfonso Sánchez (ausente en la gala) como actor de reparto, Julian Villagrán como actor secundario y Antonio de la Torre como actor protagonista, fueron los premiados por esta película sevillana. 

El apartado femenino estuvo más repartido aunque tampoco tuvo apenas sorpresas. Maribel Verdú por “Blancanieves” se llevó el premio a mejor actriz protagonista, Candela Peña por “Una pistola en cada mano” repitió el éxito en los Goya como actriz secundaria y Amparo Baró por “Maktub” triunfó en el apartado a mejor actriz de reparto. Curiosamente ninguna de las tres estuvo presente en la entrega.

El premio a Toda una vida recayó en Julieta Serrano, a quien todos recordamos en su fantástico papel en “Mujeres al borde de un ataque de nervios”. Emocionada y agradecida, la actriz tuvo palabras de agradecimiento sincero hacia sus compañeros.


Un año muy duro para el sector que está sufriendo gravemente las consecuencias de la crisis y de la política de recortes y que, al menos en su fiesta, quisieron recordar y criticar. Quizás en un futuro, cuando todo mejore (si mejora), vuelvan a ser los auténticos protagonistas los premiados.

José Daniel Díaz