La Alfombra Roja

domingo, 14 de diciembre de 2014

Crítica: "Big Hero 6"


Gracias a nuestros amigos de Sensacine, y rodeados de chavalería, tuvimos la oportunidad de asistir al preestreno de la última producción de Disney: "Big Hero 6". Adaptación de los cómics de Marvel del mismo nombre, la historia de Hiro y el robot Baymax es una trepidante aventura excesivamente dramática para el público más joven, al que le costará comprender algunos acontecimientos de la película.

A mi parecer nos encontramos con la película "menos Disney" de los últimos tiempos. El toque manga que inunda a "Big Hero 6", invita a dirigirse a un perfil de espectador diferente al habitual. Con "Frozen" los más pequeños de la casa disfrutaban de una historia sencilla, con un humor muy inocente y llena de música pegadiza. Nada que ver con lo que se pueden encontrar en los acontecimientos que transcurren en San Francistokyo.

Hiro es un chico de 14 años que disfruta inventando, posiblemente influído por su hermano mayor. Es un auténtico genio capaz de crear robots inteligentes. Cuando es aceptado en la Universidad para desarrollar todo su talento, un terrible suceso cambiará el devenir de los acontecimientos. Se tendrá que unir al robot Baymax y otros cuatro compañeros para detener a un malvado y desconocido adversario.


En realidad, la película no es más que la evolución de un chico que busca su lugar, que necesita canalizar su potencial en algo realmente productivo. Para ello, se encuentra con la ayuda de Baymax, un robot inventado por su hermano cuya finalidad es hacer sentir mejor al paciente que tiene delante. En cierta manera, se convierte en su terapeuta, su amigo y su confidente. 

Pero, durante esa evolución, la vida y la muerte están muy presentes. Hiro sufre mucho más de lo que un niño de su edad podría soportar. En este aspecto es donde nos cuesta creer en la comprensión de los más pequeños. Es un niño huérfano, sin amigos, tocado por la desgracia, solitario y algo gamberro. Su sufrimiento lo externaliza a través de la robótica, necesitado de elementos que ocupen su cabeza.

En ese escenario tan triste, los gags parecen bromas macabras. Al ser animación y tener personajes realmente simpáticos, parece que la intensidad emocional se diluye en los momentos cómicos pero cuesta olvidar la cantidad de situaciones tristes que recoge la película. Al margen de esto, la película está llena de acción , aventuras y sorpresas; todos ellos ingredientes básicos y fundamentales para el mundo Marvel.

Por cierto muy divertido el corto que precede a la película, la perruna "Buenas migas". Ah! y quedaros después de los créditos finales porque hay una pequeña sorpresa ;)



José Daniel Díaz