La Alfombra Roja

domingo, 6 de marzo de 2016

Crítica: "The gift (El regalo)"

Joel Edgerton, consumado actor de películas como "El Gran Gatsby" (Tom Buchanan, 2013) ó "Exodus, Dioses y Reyes" (Ridley Scott, 2014), escribe y dirige esta sensacional "The Gift" (Joel Edgerton, 2015), su ópera prima tras las cámaras que junto con Jason Bateman, Rebecca Hall y el mismo Edgerton (Premio al Mejor actor en el Festival de Sitges 2015) forman el elenco principal de actores.

La entrada de un extraño en tu hogar sigue siendo un filón para el cine. Nos crea tensión, incomodidad, malestar y empatizamos con esas inocentes parejas que nunca merecieron lo que les ocurría. Lo interesante es que aún queda margen para ver buenas películas con este planteamiento.


La vida de Robin (Rebecca Hall) y Simon (Jason Bateman) les augura un futuro inmediato maravilloso. Recién trasladados a los Ángeles por un nuevo trabajo que ha conseguido Simon, una excelente casa en una de las zonas más prestigiosas y todo el tiempo del mundo para ir dejando atrás un repentino aborto que causó cierto trauma en Rebeca y la relación de pareja. 

Cierto día, de compras, se reencuentran con Gordon Mosley, alias “Gordo” (Joel Edgerton), ex compañero de Simon de la infancia, y al que le hará una ilusión impresionante el recuperar de nuevo la relación con Simon tantos años después…. Empezando una serie de visitas a casa de la pareja, con regalo incluído algo inquietantes..

El film, con toques de thriller psicológico, consigue una excelente atmósfera asfixiante con un guión que a priori pueda parecer bastante simplón y repetitivo, y con ciertas similitudes a películas como “De repente un extraño”(John Schlesinger, 1990) ó “Falsa Seducción”(Jonathan Kaplan, 1992). Sin embargo, sorprende con los giros argumentales que va dando la película y con un espectacular y perturbador final que no pasará inadvertido.


Es una de las películas que más disfruté en el pasado Festival de Sitges, por su sencillez y espectacular ejecución de los papeles que interpreta el trio interpretativo. Y es que, como dice el dicho, “La venganza, es un plato que se sirve, frío”… En este caso muy frío…



David Sanmartí
@ddsanmarti