La Alfombra Roja

jueves, 2 de febrero de 2017

Crítica: "Somnia. Dentro de tus sueños"

El viernes 27 de Enero se estrenó "Somnia. Dentro de tus sueños" de Mike Flanagan (Oculus: El espejo del mal) dentro del ciclo Sitges Tour que ha preparado la distribuidora A Contracorriente Films y que ya ha contado con los estrenos de "Train to Busan", "La autopsia de Jane Doe" y "Shin Godzilla". Una película que de entrada engaña pensando que es un film de terror, para acabar convertida en un thriller fantástico con un final no muy bien resuelto.

Aún y así la presentación del mismo y la idea original sorprende. Jessie (Kate Bosworth) y Mark (Thomas Jane), son una pareja que aun vive apenada por la reciente muerte de su hijo Sean. Debido a la imposibilidad de la pareja de concebir otro bebé, deciden adoptar a Cody (Jacob Tremblay).

Cody, es un pequeño inteligente, sensible aunque algo abstraído debido al crudo pasado al que ha tenido que enfrentarse. Su madre murió siendo él un bebé, y todas las familias de acogida por las que ha ido pasando se han desprendido de él por motivos que se desconocen. Su última madre adoptiva despareció, a la vez que ingresaron a su padre adoptivo en el psiquiátrico.


Con el paso de los días Jessie y Mark, se darán cuenta que no les han explicado toda la verdad acerca de Cody, y es que éste, tiene un don muy especial. Es capaz de hacer realidad sus sueños, cosa que marca profundamente a sus nuevos padres adoptivos. Evidentemente, Jessie y Mark no esperan que Cody tenga pesadillas, y ahí empezará la verdadera pesadilla para sus nuevos padres adoptivos…

Sorprende el punto de partida y la puesta en escena de "Somnia. Dentro de tus sueños". Además viene acompañada de unos efectos especiales muy dignos y de una gran banda sonora obra de Danny Elfman. Este gran compositor es conocido por crear composiciones inolvidables para Tim Burton, o de películas como Batman, Hulk o Spider-Man. De esta forma nos ayuda a entrar mucho mejor en este mundo onírico que en algún momento nos llega a recordar a Elm Street pero que, desgraciadamente, navegará sin rumbo hacia un final muy cuestionable, a pesar de que se cierre la trama.

Flanagan se desvía mucho de la entrega de "Oculus: El espejo del mal", la cual disfrutamos en Sitges en el año 2014. Ese título que nos dejó un gran sabor de boca con agradables saltos de guión no se ve reflejado en ésta última entrega que no nos acaba de convencer. A pesar de todo, los amantes de los buenos efectos especiales la disfrutarán por la frescura de los mismos y lo interesante del guión.


David Sanmartí
@ddsanmarti