La Alfombra Roja

lunes, 6 de octubre de 2008

Festival Vivamerica: Coloquio entre dos generaciones


Hoy dio comienzo la segunda edición del Festival Vivamerica que cerrará el telón el próximo día 12 con "La Marcha" como ya hiciera el año pasado.

Y hoy empezó muy fuerte con un interesante coloquio entre Juan Diego Botto y Montxo Armendáriz, moderados por Santiago Tabernero. Director y actor enfrentados dando un punto de vista desde el papel que desempeñan. Un choque de profesiones que necesitan del otro para vivir y que, a la vez, les desune.

Juan Diego Botto empezó su intervención nervioso, con dificultades para arrancar, pensando mucho cada frase. Poco a poco fue sintiéndose cómodo y por momentos pareció hasta disfrutar de la conversación. Montxo Armendáriz estaba como pez en el agua, distendido y seguro, dando una clase magistral de actitud ante un rodaje.

Contaron cosas interesantes. Montxo dijo valorar mucho la labor del actor; llegó incluso a afirmar que "si el casting ha sido satisfactorio tenemos el 90% de la película hecha". Juan Diego renegó de ese porcentaje y afirmó que la labor de dirección es fundamental "porque engloba todo; es el único que conoce todos los aspectos que rodean al rodaje".

Se hizo mucho hincapié en la dirección de actores muy por encima de planos, guión ó promoción. Ambos consideraban fundamental saber transmitir al actor lo que quieres que haga y que el actor tenga claro cuál es su función dentro de la película. La verdad es que entre ambos ponentes había lo que llamaríamos buen rollo; no en vano han coincidido en tres películas: "Historias del Kronen", "Silencio roto" y "Obaba".

Juan Diego comentaba que su primera pregunta al director era: ¿Qué quieres hacer? y en función de la respuesta podía afirmar si podía confia en él o no. Afirmaba que muchos divagaban y no le transmitían seguridad de cuál era el objetivo del film. Por su parte Montxo comentaba de la labor actoral que aprender interpretación no era como aprender matemáticas; dependía mucho del talento y de saber utilizar tus armas.

Por cierto Montxo Armendáriz no estudió dirección de cine ni nada parecido; él trabajaba de algo totalmente distinto. Empezó haciendo sus pinitos con cortos y acabó siendo uno de los grandes directores de este país. No negaré que escuchar su historia me dio ánimos para, poco a poco, hacerme un hueco.

José Daniel Díaz