La Alfombra Roja

miércoles, 29 de julio de 2009

Crítica: "UP"


Pixar vuelve a atacar este verano. Tras la maravillosa “Wall-e” y después de haber mostrado tanto talento con “Monstruos”, “Ratatouille” o la saga de “Toy Story”, "Up" aterrizaba con muchas expectativas y algo de temor. Cannes ya se encargó de tranquilizarnos gracias al buen recibimiento que tuvo su proyección en la Gala inaugural y ahora el espectador dictará su propia sentencia. Un hombre mayor, viudo y sin hijos (de parecido asombroso a Spencer Tracy), y un niño aspirante a explorador sénior viven una aventura enfrascados en la búsqueda de una gran cascada situada en Sudamérica.

Los primeros quince minutos son de un talento espectacular. Sin apenas diálogo, tal y como sucede con “Wall-e”, nos cuenta cómo ha sido la vida de Carl con su esposa Elly. Penas y alegrías embotelladas en unas cuantas imágenes, una relación de amor que vemos nacer y fallecer en el metraje que ocuparía un corto.

Tras esos intensos minutos que sirven para presentarnos al personaje principal, comienza el espectacular viaje de una casa soportada por un enorme racimo de globos. Una muestra de creatividad e imaginación que denota, detrás de un cuerpo maduro, el gran espíritu de un niño. Un trayecto nada fácil puesto que las tormentas y los fuertes vientos intentarán evitar el éxito de nuestros dos héroes.

La relación entre Russell, el pequeño boy-scout, y Carl, nuestro gruñón protagonista, evoluciona poco a poco. Un cariño que se afianza con cada inconveniente que se encuentran en su camino. En un entorno extraño resulta difícil compartir situaciones tranquilas que les permitan conocerse mejor pero el guión sabe aprovechar esos escasos momentos de normalidad para dibujar y descubrir los problemas de cada uno.

Pixar tiene una gran virtud: Tener siempre controlados los tiempos del film. “Up” no puede vanagloriarse de disponer de un guión de alto nivel ó de tener situaciones cómicas especialmente memorables pero sabe mantener el ritmo con una sonrisa. La sensación de estar pasando un rato divertido ayuda al espectador a involucrarse con más firmeza en este vuelo.

Aunque es una película de animación y la trama es para todos los públicos, a un niño le costará entender algunos aspectos excesivamente maduros. Sentimientos, detalles, miradas, gestos… Todo ese lenguaje no verbal que en esta ocasión se antoja fundamental para comprender las reacciones de los protagonistas. Esto no significa que los más pequeños no vayan a disfrutar pero seguro que no se quedan con el sabor agridulce que la mirada de Carl encierra.

Y como ocurriera con otras películas del mundo Pixar, el cortometraje previo es un nuevo alarde de destreza cinematográfica. “Parcialmente nublado” es una enternecedora historia de cigüeñas entregando bebes prefabricados por unas amistosas nubes. Un telonero ideal para poner en situación al público antes de disfrutar de esta nueva joya animada llamada “Up".

José Daniel Díaz