La Alfombra Roja

jueves, 22 de abril de 2010

Crítica: "Que se mueran los feos"


Tras su paso por Málaga con buena acogida de crítica y público este fin de semana se estrena en España el nuevo trabajo de Nacho G. Velilla que ya sorprendió en su ópera prima “Fuera de carta”. Con Javier Cámara de nuevo en el papel principal disfrutarán este film todos aquéllos seguidores de series como “7 vidas” ó “Aida”.

El cine de comedia ha evolucionado mucho en España. Ha pasado del humor infantil al más irónico pasando por el humor negro. Siempre buscando nuestra identidad pero alejándonos del maldito término “españolada”.

Actualmente nos encontramos en un momento de esplendor cómico con nuevas propuestas que están calando muy bien en el espectador. Soluciones basadas en medidas inteligentes que poco a poco se acercan al absurdo. Este film, pensado para triunfar en televisión cuando acabe su andadura en cartelera, es un ejemplo de esa evolución que comentaba.

No se puede negar que Nacho G. Velilla tiene un don especial para crear situaciones cómicas e hilarantes. Ha sabido tocar la tecla del éxito y ahora sólo queda recoger los frutos y exprimir la gallina de los huevos de oro. Porque hacer comedia no es fácil, comedia inteligente me refiero y sin embargo este director nacido de las series de ficción las genera con naturalidad y confianza.

Siempre ha declarado que le gusta mostrar el lado más humorístico del sufrimiento ó el complejo. “Que se mueran los feos” es una muestra más. Eso tan sobrevalorado que es la belleza la utiliza el director con inteligencia y en ocasiones crueldad para desatar la risa del espectador.

Eliseo (Javier Cámara) es un hombre feo y solo. Ya supera los 40 y sigue sin conocer el amor. Nati(Carmen Machi), su cuñada, llega al pueblo para cambiar su vida. Entre ambos pronto se pasará del odio al amor.

Los dos actores principales realizan papeles solventes y creíbles. Demuestran un gran conocimiento del género, lo saben utilizar y conectan perfectamente con el espectador. Sus compañeros de reparto también salvan las interpretaciones destacando a Julián López como “tonto del pueblo” que interviene en algunos de los momentos más destacados del film. El gran Juan Diego, como tío de Eliseo, es otro de los acompañantes de lujo de la pareja protagonista.

Bien dirigida, bien interpretada y con un guión muy entretenido. Con esas bases la taquilla puede dar un buen espaldarazo a “Que se mueran los feos” en un 2010 que no ha empezado demasiado bien para el cine español.

Un cine cercano a lo increíble en el que inexplicablemente nos vemos reflejados y consigue arrancarnos una sonrisa.

José Daniel Díaz