La Alfombra Roja

martes, 30 de noviembre de 2010

Crítica: "Biutiful"

Gracias a Sensacine.com y a Universal Pictures tuvimos la oportunidad de disfrutar en un pase especial del último film de Alejandro González Iñárritu, “Biutiful”. Un drama duro, complejo y no apto para corazones sensibles que muestra una Barcelona decadente y oscura a través de la mirada de Uxbal, interpretado magistralmente por Javier Bardem.

Lo primero que llama la atención es la cuidada fotografía, el mimo con el que Alejandro muestra cada escena como si fueran versos sueltos ansiosos por formar rimas. Poco a poco descubrimos que esos versos tienen sentido hasta convertirse en un poema desgarrador.

Uxbal es un perdedor, un ser humano que vive continuamente desde la ilegalidad, bien relacionándose con personas fallecidas bien traficando con seres humanos. Sabe que no tiene destino y que su única salida es refugiarse en sus dos hijos que le mantienen atado al mundo real.

Uxbal además es un hombre solitario y lo que es peor sólo. No se puede fiar de un hermano irresponsable ni de una pareja desequilibrada y peligrosa. Tampoco tiene amigos a los que aferrarse lo que se traduce en un futuro devastador dónde sólo el dinero importa y que en realidad sólo sirve para sobrevivir.

Alejandro González Iñárritu dibuja Barcelona desde su lado más sombrío, más oscuro. Rasca para ver qué hay detrás de esta hermosa ciudad catalana y se encuentra con los bajos fondos, con la inmigración ilegal, con los policías corruptos, con los empresarios más deleznables y en general con todo lo que atrae la marginalidad.

También la muerte tiene su espacio y siempre desde el prisma de lo positivo, del camino a algo mejor. Su presencia durante el film es constante hasta convertirse en un personaje más, quizás el realmente importante. Alejandro lo mira desde la cultura y tradición mexicana como si no quisiera olvidar sus raíces, como si dentro de Barcelona también hubiera algo de México.

Javier Bardem demuestra su talento una vez más con un personaje complicado, de mirada triste y enfermizo. Soporta con suficiencia un film de altas miras cuyo riesgo sólo es comparable a su éxito y que se convierte una vez más en un sobresaliente trabajo del director mexicano.

Ya vimos y disfrutamos películas como “Amores perros”, “21 gramos” y “Babel” pero parecían pruebas de alto nivel para llegar a contar con la dureza y frialdad que merecía la gran “Biutiful”.

Sin duda merece alguna nominación al Oscar. México lo ha presentado para mejor película de habla no inglesa y el actor español ya entra en algunas quinielas. Ojalá tenga este ambicioso retrato social una merecida recompensa.

José Daniel Díaz