La Alfombra Roja

domingo, 25 de septiembre de 2011

Un palmarés bastante extraño cierra una edición sobria pero interesante del Festival de San Sebastian


Casi sin darnos cuenta el Festival de San Sebastián ha cerrado sus puertas.Ocho días de cine de todo tipo que culminan con la entrega de premios; ésos que nunca cumplen las expectativas y siempre dejan seguidores y retractores. Personalmente, en los tres años que he ido a este prestigioso Festival, nunca he coincidido con la opinión del Jurado y como podéis sobreentender... con el de este año tampoco.

La Concha de Oro ha recaído en "Los pasos dobles" de Isaki Lacuesta, una mezcla entre ficción y documental, que pasó casi desapercibido en el Festival. Bueno, desapercibido para todos menos para el Jurado. Debe ser que tan magnos decisores llegaron a San Sebastián el lunes porque olvidaron mención alguna a cualquier película presentada durante el primer fin de semana.

Eso quiere decir que "No habrá paz para los malvados" que partía como gran favorita se quedó en blanco. Y todavía nos preguntamos qué habrán visto en el actor griego Antonis Kafeztopoulos por "Adiskos kosmos" para considerar que su interpretación merecía más premio que la de José Coronado como Santos Trinidad. Quizás premiar dos actores españoles les pareció demasiado (aunque no hace mucho ya se hizo con los dos intérpretes de "Yo también").

Nadie puede poner un "pero" a la Concha para María León por "La voz dormida". Unánimente reconocida por la crítica como lo mejor de la película, ya se da por hecho su Goya a actriz revelación.

La Concha al mejor director fue a parar también a la película griega "Adiskos kosmos" lo cual, como ya apuntaban en la gala de clausura, parecía más un acto benéfico para remediar la crisis griega que un merecido galardón desde un punto de vista objetivo.

Más consenso hubo con la Mención especial del jurado para "Le Skylab" de Julie Delpy. Una divertida comedia que causó carcajadas en el pase de prensa y que muchos reconocían tenerla entre las favoritas. Los diez años de gestación del proyecto al menos tuvo recompensa en el palmarés, algo que no era seguro teniendo en cuenta los gustos del Jurado.

Finalmente el guión recayó merecidamente en "Kiseki" de Kore-eda y la fotografía en "Happy end", un insulso producto danés que mereció pocas líneas en los diarios.

José Luis Rebordinos ha debutado este año en la dirección del Festival, ha sacrificado estrellas por películas y ha invertido en nuevas secciones como Culinary Zinema. Sin embargo, aún queda mucho trabajo por desarrollar, sigue faltando algo de identidad, convencer a quien sea necesario para que los mejores títulos no se estrenen antes en Venecia o Toronto y por último, sacrificar alguna Sección marginal poco atractiva por algo de glamour.

Ojalá Cinedania siga viendo esta evolución in situ, cerca de la Concha y disfrutando de una de las ciudades más bonitas del mundo como es San Sebastián.

José Daniel Díaz