La Alfombra Roja

domingo, 27 de noviembre de 2011

Crítica: "Un método peligroso"

David Cronenberg no es ningún principiante; de hecho no seré yo quien descubra a este mítico director canadiense. El  tiempo y la experiencia que ha ido adquiriendo han sido sus mejores aliados. "Un metodo peligroso" es su última obra hasta la fecha, aunque ya está rodando "Cosmopolis" que se estrenará en 2012. Una obra alejada de sus últimos títulos que propone cultivar mentes y abrir conciencias.

No es habitual encontrar en la cartelera española películas tan complejas y atrevidas como ésta que nos ocupa.  A muchos sólo escuchar los nombres de Freud y Jung les generarán salpullidos. El psicoanálisis daría para un libro y cinco películas así que la trama tan sólo podía centrarse en un aspecto muy concreto de la vida de ambos personajes.

Mezclar la interpretación de los sueños con el sentimiento y el deseo sexual, es imprudente y a la vez fascinante. El ser humano que estudia la psique no deja de ser otro ser humano que necesita ser analizado. Tal y como demuestra este trabajado guión, la relación tan intensa entre Freud (Viggo Mortensen) y Jung (Michael Fassbender) se convierte en autodestructiva.

Sabrina (Keira Knightley) se entromete entre ambos médicos. Su locura, atrevimiento y deseo sexual transtorna la seguridad y posición social de Carl Jung. Este trío de personajes llenos de intelectualidad y ansias de conocimiento y evolución, se enfrentan a ellos mismos buscando respuestas a sus actos.

Soberbias interpretaciones para un arriesgado guión, fuera de cualquier círculo comercial, que construye con destreza y complejidad la evolución natural, tranquila pero incansable de tres personas al borde del precipicio emocional. Freud, aparentemente seguro e implacable en sus ideas; Jung, ansioso por evolucionar hacia un psicoanálisis más moderno y curativo y Sabrina, aparentemente loca pero con unas ansias implacables por aprender y desarrollarse.

Este conjunto lo dirige Cronenberg con pocas licencias, utilizando la cámara para destacar aún más las interpretaciones casi teatrales de sus protagonistas. Alejado de sus últimos títulos ("Una historia de violencia, "Promesas del este"), sólo comparte con ellas al siempre efectivo Viggo Mortensen. El director canadiense bucea en este mundo filosófico convencido de lo necesario del proyecto. Sin complejos describe, con una cuidada fotografía, una época conflictiva políticamente pero de gran calado moral.

Cuando la narrativa es tan densa y difícil como la de "Un método peligroso", es fácil caer en la autocomplacencia y deleitarse con diálogos técnicos muy alejados del mundo cinematográfico. En la parte central del film esa sensación crece con intensidad, obligando al público a un exagerado ejercicio de comprensión.

Creo en el cine didáctico y formativo, en las historias alejadas de la épica o el romance tradicional para enfocarse al aprendizaje y a la apertura de mentes. Recomendable para personas con un interés más allá del puro entretenimiento.

José Daniel Díaz