La Alfombra Roja

viernes, 26 de octubre de 2012

Crítica: "Argo"

De vez en cuando, un día que parece que no pasará a la historia, entras en el cine y se produce la magia. "Argo" de Ben Affleck consigue ese efecto, logra aunar drama histórico, humor y algo de suspense en su justa medida alcanzando un resultado sólo reservado a los más grandes. El propio Ben Affleck, John Goodman y Alan Arkin son los intérpretes de este thriller basado en hechos reales.

Ben Affleck, en su faceta de director, ya sabíamos que era alguien a tener en cuenta. Sus anteriores trabajos, "Adiós pequeña adiós" y "The town, ciudad de ladrones", se habían ganado el respeto de la crítica y el público. Su extrema sencillez pero, a la vez, su eficaz forma de narrar, logra crear el interés del espectador.

"Argo" cuenta la historia real de seis diplomáticos americanos, residentes en Teherán, que se vieron obligados a ocultarse en la embajada canadiense para no ser atrapados por una enfervorecida masa de iraníes en el año 1979. La CIA ideó un arriesgado plan para salvarles que suponía la falsa producción de una película de ciencia ficción.

Pese a lo que pueda parecer, la película carece del maniqueísmo habitual de los films hollywoodienses. El inicio, a modo de introducción, ya narra al más puro estilo cómic, la discutible actuación del Gobierno americano en lo que respecta a cómo impusieron un dictador en Irán y le dieron apoyo cuando fue derrocado. Ese pequeño inciso es fundamental para comprender el contexto en el que se mueve la trama y mirar con otros ojos el resto de la historia.

Resuelto con nota el tema histórico, quedaba el lado más puramente cinematográfico. Y aquí el resultado es sobresaliente. En ningún momento decae el ritmo; la intensidad y las emociones están a flor de piel y la tensión sólo se corta en determinados momentos muy bien elegidos donde el humor toma su lugar y da un respiro al público.


Mención especial merece la labor interpretativa. Tanto Ben Affleck como agente de la CIA como John Goodman y Alan Arkin en su papel de productores ficticios, están fantásticos. Todos ellos empujan para que el resto del reparto se empape de su gran labor y mejore sus trabajos interpretativos. El resultado es una creíble actuación de todos y cada uno de los actores que participan en la película.

Tras su exitoso paso por Toronto y San Sebastian, todo está preparado para que la cartelera española de su beneplácito a una de las mejores producciones del año. Uno de esos proyectos que no defraudan a nadie y no tienes miedo a recomendar. Yo la recomiendo, por supuesto.


José Daniel Díaz