La Alfombra Roja

lunes, 24 de noviembre de 2014

Crítica: "Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo"


Han pasado más de 50 años y los agentes de la T.I.A, Mortadelo y Filemón, siguen divirtiendo generación tras generación. Ibáñez, su creador, ha apadrinado esta versión moderna que ha ideado Javier Fesser, el mismo director que dirigió "La gran aventura de Mortadelo y Filemón" con actores de carne y hueso en 2003. Gracias a su ritmo trepidante, a mantener el espíritu del cómic original y a un fantástico trabajo de animación, el resultado es una divertidísima historia que disfrutarán tanto los más pequeños como los adultos que les acompañen.

En 2008 Miguel Bardem nos trajo la decepcionante "Mortadelo y Filemón. Misión salvar la Tierra". Desde entonces, todos los que amábamos a estos personajes estuvimos esperando un producto que estuviera a la altura de los cómics. Javier Fesser, ganador de un Goya por "Camino", nos ha devuelto la ilusión y, sobre todo, unos sujetos y situaciones que nos recuerdan continuamente al original.

En "Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo" no faltan los personajes que suelen acompañar a los dos protagonistas: El súper, Ofelia, el profesor Bacterio... aparte de una divertida aparición de Rompetechos. Si a estos nombres unimos el del Tronchamulas ó el propio Jimmy, nos encontramos con un reparto inmejorable para disfrutar de esta aventura.

Como es habitual con estos agentes tan secretos como desastrosos, son reclamados en las instalaciones de la T.I.A para un peligroso caso. Jimmy el Cachondo se ha llevado una caja fuerte que contiene documentación muy importante para la Organización y su misión será detener al delincuente y recuperar lo que se ha llevado.


Desde el primer momento el ritmo es rápido y divertido. Los gags se suceden uno tras otro con indudable eficacia y resulta imposible no arrancar una sonrisa con los golpes que recibe Filemón, los disfraces de Mortadelo, el invento del profesor Bacterio ó la habitual ceguera de Rompetechos. Si a ello le sumamos el maravilloso descubrimiento del Tronchamulas, es fácil deducir que muchos adultos que crecieron con estos personajes de Ibáñez se encontrarán una nostálgica y maravillosa entrega.

Javier Fesser, además, ha conseguido lidiar un guión que no es ajeno a la actualidad. Especialmente divertida es la aparición de los personajes en la casa de "Gran Fulano" ó encontrar en un pequeño gag al programa "Saber y matar". Tampoco faltan los guiños a James Bond, Minority report ó Harry Potter. Detalles que rodean una historia donde la trama es menos importante que las situaciones que se generan.

Diversión y entretenimiento asegurado. Objetivo cumplido. Ahora sólo queda esperar que logre una taquilla tan buena como la que consiguió "Zipi y Zape y el club de la canica" el año pasado. Desde luego, tiene todos los ingredientes para convertirse en un taquillazo estas Navidades.



José Daniel Díaz