La Alfombra Roja

martes, 30 de marzo de 2010

“Gordos” y “Celda 211” acaparan los premios cinematográficos en una aburrida 19 Edición de los premios de la Unión de Actores


Dicen que la falta de presupuesto suele agudizar el ingenio y la creatividad. Sin embargo en esta nueva edición de entrega de premios de la Unión de Actores que se celebró en el Teatro Circo Price de Madrid el aburrimiento y la falta de originalidad fueron las notas predominantes. “Gordos” de Daniel Sánchez Arévalo y “Celda 211” de Daniel Monzón fueron los grandes triunfadores con 4 y 3 premios respectivamente.

La ubicación de los nominados fue el primer error de la Gala. Todos fueron llamados al escenario y se fueron sentando alrededor de pequeñas mesas. Esto produjo que los premiados se tuvieran que girar constantemente para dedicar unas palabras a sus compañeros dando la espalda al público y evitando el contacto con el micrófono.

La Gala empezó con unas palabras de Jorge Bosch abogando por la unión entre todos y adelantando próximas acciones que desde la Asociación se van a realizar. Acto seguido se entregaba al Instituto Cervantes el premio especial de este año recogido por Carmen Caffarel.

Los primeros reconocimientos de la noche fueron para los actores revelación. Un emocionado Alberto Amman por “Celda 211” recogía el galardón masculino agradeciendo a los productores “los riesgos que toman al hacer ciertas películas”. Leticia Herrero por “Gordos” agradecía sorprendida el mismo premio en el apartado femenino.

Otro gran error de esta edición fue incluir textos excesivamente largos para que fueran recitados por grandes figuras de nuestro cine. En este caso José Sacristán, Jordi Dauder y Concha Velasco pusieron voz a esos escritos aunque sólo esta última se lo trajo aprendido de casa poniéndole más alma y profesionalidad.

Otro de los premios especiales recayó en la activista saharaui Aminatour Haidar que no estuvo presente en el acto.

Tras la entrega de los premios televisivos tocó el turno del cine. Sigfrid Monleón y Daniel Sánchez Arévalo entregaron los premios a los mejores actores de reparto. Pilar Castro por “Gordos” se llevó una gran ilusión al escuchar su nombre y reconoció que “nunca había recibido un premio”. Su compañero de reparto, Fernando Albizu, también obtuvo el galardón por “Gordos” y quiso dedicárselo al director del film.

El mejor momento de la noche llegó con Petra Martínez, actriz de “La soledad” entre otras plículas, que acompañada de Ricardo Gómez, Carlitos en “Cuéntame”, se saltó el guión establecido y regaló varios minutos de show que arrancaron las carcajadas del público. Quiso aprovechar para dedicar el premio que recibió hace 2 años a un ex novio y animó a todos a cantar una canción que se había inventado.

Verónica Sánchez por “Gordos” obtuvo el premio a mejor actriz secundaria aunque no se encontraba en Madrid y tuvo que recoger su premio el director Daniel Sánchez Arévalo. Carlos Bardem por “Celda 211” consiguió el mismo premio en el apartado masculino, un premio al que quiso dar un valor especial porque es “el premio que los actores damos a los actores”.

Finalmente Pilar Bardem y José Coronado subieron al escenario para hacer entrega de los premios protagonistas. No hubo sorpresas y los mismos que ya triunfaron en los premios Goya volvieron a hacerlo en esta edición de la unión de actores. Luis Tosar por “Celda 211” se dirigió a su compañero de nominación Antonio de la Torre con un “Lo siento Antonio, tanto engordar… para nada”. Lola Dueñas por “Yo también” se llevó el premio femenino protagonista aunque lo recogió Antonio Naharro, director del film.

Antes de acabar la Gala se hizo entrega a Aurora Bautista de un premio a toda su carrera que reconoció ser “un honor muy grande, el más grande que he recibido en mi vida”.

Unos trucos de Anthony Blake pusieron el broche a una noche larga, aburrida, densa y carente de espectáculo. Casi 3 horas de Gala dirigidas por Santiago Sánchez que no supieron a nada. Ni siquiera se ofreció el tradicional cocktail tras la entrega de premios que hubiera ayudado a digerir un poco tanto talento desperdiciado.