La Alfombra Roja

miércoles, 28 de abril de 2010

Crítica: "Iron man 2"

El día 30 de Abril se estrena en España una de las películas más esperadas de este 2010, la secuela de "Iron man" que tanto éxito obtuvo hace exactamente dos años. Una saga que parece terminará en trilogía.

Jon Favreau, que tiene un papel secundario en el film, se encarga del difícil reto de dirigir este film. Las expectativas son muy altas y la posibilidad de descalabro también. El resultado final es más que aceptable. No estamos ante un producto fantástico pero sin duda no defraudará a todos aquéllos amantes del cine de superhéroes y de acción.

"Iron man 2" introduce nuevos personajes en la historia. Scarlett Johansson como asesora de Stark, Samuel L. Jackson como cabeza visible de una oscura organización en la sombra y Mickey Rourke como "malvado" ruso obsesionado por acabar con Iron man se incorporan a una trama que sigue contando con Robert Downey Jr en el papel principal acompañado de su confidente interpretado por Gwyneth Paltrow.

La película comienza con el final de la primera parte. Stark se autoproclama Iron man y desata una serie de envidias y odios que le pueden llegar a destruir. Danko, un ruso hijo de un científico maltratado por el padre de Stark, se convierte en su principal enemigo. Es listo y está obsesionado por devolver a su familia el respeto que perdió. Alrededor de esta trama surgirán otras paralelas que influirán decisivamente en esta batalla.

En sus dos horas de metraje alterna escenas muy interesantes con otras más previsibles. La aparición de Danko en el GP de Mónaco de Fórmula 1 es, con diferencia, el momento más impactante del film. Ver a Danko con su nueva arma destrozando coches y enfrentándose al superhéroe provoca sorpresa e interés en el espectador.

En su contra encontramos al militar personificado en Don Cheadle, un personaje totalmente prescindible que distrae la atención de la verdadera lucha. Tampoco el intento de introducir a "Los vengadores" en el complicado puzzle que es "Iron man 2" logra crear expectación.

Robert Downey Jr vuelve a demostrar que Stark es un personaje hecho a su medida o, mejor dicho, un personaje al que ha conseguido llevar a su terreno. Parecía complicado ver al intérprete americano encarnando a un superhéroe pero demuestra una vez más una gran calidad interpretativa. Su enemigo en la pantalla, Mickey Rourke, es la otra gran baza del film. El actor de "The wrestler" vuelve a sorprender con un papel original que merecía más minutos en el film. Logra que el misterio que rodea a Vanko envuelva a la sala y consiga crear interés en el espectador por cuál será su próximo paso.

En resumen, una película sin pretensiones que consigue mantener la llama que despertó en "Iron man" pero que en alguna ocasión peca de intentar abarcar demasiado y quedarse a medias. Acción y trama más que respetables. Recomendable.

José Daniel Díaz