La Alfombra Roja

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Crítica: "Buried (Enterrado)"

Festival en el que participa, festival en el que triunfa. Rodrigo Cortés firma una de las películas más arriesgadas e innovadoras de los últimos años. Un hombre encerrado en un ataúd muchos metros bajo tierra es la propuesta angustiosa que protagoniza el actor Ryan Reynolds. Y el riesgo en ocasiones tiene recompensa. De momento ya se ha ganado el prestigio en Sundance y recientemente San Sebastian y tiene el honor de ser la película española con estreno en más salas del mundo.

Rodrigo Cortés es un creador y cree en las películas que se salen de la norma. Su primer trabajo fue "Concursante", un proyecto que no disfrutó del beneficio de taquilla pero que ya apuntaba el camino que quería seguir el director gallego. De hecho en cuanto leyó el guión de Chris Sparling se enamoró de esta historia y quiso demostrar que era capaz de mantener el interés de una película que transcurre íntegramente en el interior de un féretro.

Los primeros minutos son angustiosos. La sensación agobiante te agarra a la butaca buscando aire para respirar. Te sientes cerca del personaje principal y único e incluso compartes su incertidumbre y miedo. Ese es uno de los grandes méritos del film y una de las claves de su éxito.

Y merece un reconocimiento especial la interpretación de Ryan Reynolds. Acompañado por un mechero y un móvil y rodado en tiempo real la labor interpretativa del actor americano es contundente y desgarradora. Su labor para desarrollar un personaje de estas características demuestra su profesionalidad y talento, más teniendo en cuenta su condición de asmático.

La dirección no resultaba fácil. Encontrar y dibujar planos distintos dentro de un ataúd donde apenas puede moverse el personaje encerrado parece tarea imposible. Sin embargo Rodrigo inventa posiciones de cámara que dinamizan e incluso participan convirtiéndole en un personaje más. Si a eso unimos un montaje preciso podemos decir que Rodrigocumple con nota este difícil reto.

Es fácil comparar este film con los trabajos de Alfred Hitchcock, un cineasta mágico que seguirá influyendo a muchas generaciones. La manera de crear, proponer y mostrar recuerda intensamente al director de "Psicosis" ó "Los pájaros". Un thriller lleno de suspense que poco a poco, durante sus 100 minutos, va desgranando el cómo, por qué y dónde.

Por tanto el conjunto es un sorprendente film que seguirá ganando adeptos entre aquéllos que estén ansiosos por un nuevo cine donde el espectador siente, conoce y comparte los mismos sentimientos que el protagonista. Se augura buena taquilla y buena crítica, no se puede pedir más.

José Daniel Díaz