La Alfombra Roja

martes, 9 de noviembre de 2010

Crítica: "Bon appetit"

Siempre he considerado una asignatura pendiente del cine español la comedia romántica. Ese género que los americanos dominan con suficiencia y le reporta grandes ingresos, en España se queda en un cuento grotesco ó burdo ó incluso de mal gusto. Por suerte una ópera prima de un director de la ECAM ha mostrado una guía muy acertada de por dónde encaminar los esfuerzos en este género. David Pinillos firma una bonita película que triunfó en el pasado Festival de Málaga obteniendo entre otros premios la Mención especial del jurado, el mejor Guión y el mejor Actor para Unax Ugalde.

"Bon appetit", que por una extraña razón han alargado el título incluyendo "Historias de amigos que se besan", incluye dos tramas. Por un lado la llegada de un nuevo cocinero a un prestigioso restaurante suizo y su ambición para llegar a chef y por otro la relación personal que dicho cocinero mantiene con la maitre.

El amor puede ser hermoso pero también muy tramposo. ¿Cómo saber cuándo acaba la amistad y comienza algo más? ¿Es acertado hipotecar tu ambición profesional por un sentimiento? Estas preguntas las analiza y responde David Pinillos durante una hora y media de metraje. Son cuestiones universales que cualquier persona del mundo se puede haber planteado.

A veces las historias normales son las que más nos interesan aunque únicamente sea por sentirnos identificados con situaciones, actitudes o sentimientos. Esa normalidad se recoge en el film del director segoviano con extrema delicadeza, cuidando a cada personaje. Es romántica sin caer en lo esperpéntico, sincera sin perder el ritmo cinematográfico y realista en sus escenas.

David Pinillos cuya trayectoria se había desarrollado montando films de cierto prestigio como "Gordos" ó "La verguenza", comenzó en el mundo de la dirección con el cortometraje "Dolly" en 2007. "Bon appetit" es su primer largometraje y una apuesta personal donde firma tanto la dirección como el guión. Su implicación en el proyecto se demuestra y es fácilmente palpable en cada escena.

La sintonía entre los actores Unax Ugalde y la bella Nora Tschirner es fundamental para el éxito del proyecto. El guión centra mucho de sus objetivos en los gestos, las miradas y el feeling que se genera entre los personajes que representan. Unax consigue aportar seguridad en su trabajo y desconcierto en su relación personal mientras que Nora transmite con acierto su inocencia tramposa aderezada con una insegura madurez.

El boca a boca es la base del triunfo en este tipo de películas por lo que su permanencia en cartelera no debería fundamentarse en la taquilla del primer fin de semana; aunque quién sabe si su paso por varios Festivales puede haber generado las expectativas suficientes que lleven a su público objetivo a llenar las salas.

José Daniel Díaz