La Alfombra Roja

miércoles, 4 de mayo de 2011

Crítica: "Thor"

Uno de los pocos superhéroes que aún no contaban con su adaptación cinematográfica, al menos con la actual tecnología, era “Thor”. La espera ha servido para ofrecer a los espectadores un entretenido relato para toda la familia. Su gran comienzo se va diluyendo con el paso de los minutos lo que disminuye la valoración global del film.

Esta creación de Marvel presenta algunos detalles interesantes. El primero es el director que se ha puesto al frente del proyecto; el elegido fue el shakespiriano Kenneth Branagh que alterna algunas imágenes sorprendentes con algunos momentos de baja intensidad. Otro de los grandes atractivos es la elección para el papel principal del actor Chris Hemsworth.

El escultural cuerpo del marido de la española Elsa Pataky no es el único aspecto interesante de su interpretación. Su evolución de personaje prepotente a rey sensible y sensato, aunque es realmente forzado, logra revelar un camino fundamental para el desarrollo de la película.

Los secundarios son de auténtico lujo. Los oscarizados Natalie Portman y Anthony Hopkins despliegan una actuación destacada aunque muy por debajo de otros trabajos más aclamados y reconocidos. La sensación de “trabajo de encargo” se intuye durante las casi dos horas de metraje.

Thor está destinado a ser rey. Su padre está a punto de proclamarle como gran dirigente de Asgard pero una argucia de su hermano Loki le lleva a un destierro a la Tierra sin fecha de vuelta. Allí deberá entender la verdadera lección para recuperar su martillo de poder y volver a su mundo para recuperar el trono.

La historia, un tanto simple, es efectiva aunque da la impresión de poder haberse desarrollado mucho más. La relación de amor entre la humana interpretada por Natalie Portman y Thor es extraña y poco comprensible. O la chica estaba muy necesitada o es que el cuerpo le pudo más que la mente. El caso es que la relación y sintonía entre ambos intérpretes es casi nula y se revela como lo peor del film.

Lo mejor de la película lo encontramos en el diseño de los mundos. Asgard, el mundo de hielo y la Tierra son escenarios bien recreados y adaptados para las aventuras del rey del trueno.

Traición, falsa hermandad, amistad, comprensión, amor y dolor son adjetivos que en mayor o menor medida se detectan durante todo el film. Sin embargo la aventura y el entretenimiento son los grandes objetivos de la película y ese reto se logra con buena nota.

No nos encontramos ante una obra maestra como las últimas de Batman o alguna de las películas de X-men pero no es mala elección para una tarde de domingo.

Podéis ver la fiha y el tráiler aquí.

José Daniel Díaz