La Alfombra Roja

lunes, 13 de junio de 2011

El 3D empieza a sentir la crisis...



El New York Times ha sacado una noticia interesante. La recaudación de las películas en formato 3D ha caído considerablemente en Estados Unidos. Si "Avatar" y "Alicia en el Pais de las Maravillas" recaudaron un 60% del total en entradas de salas con tecnología 3D, ahora películas como "Kung Fu Panda 2" ó la última de Piratas se quedan en un 45%.

En Hollywood ya empiezan a temblar y temen que este descenso se extienda también allende los mares. En otras palabras, están asustados porque la gente cada vez es menos inocente y se niegan en rotundo a pagar casi el doble por unas gafas que te enseñan tres efectos especiales.

Que la tendencia iba a cambiar más pronto que tarde era algo conocido. O había una evolución considerable en este aspecto o la gallina de los huevos de oro se iba a pique. Y la realidad es que todo sigue igual desde que nos engañaron con "Avatar". Te pones unas gafas cutres que te hacen ver todo más oscuro y empiezas a ver letras de los títulos de crédito sobrevolar por encima de tu cabeza.

Y a partir de ahí la nada. El timo. El factor sorpresa se pierde y para los que llevamos lentes de contacto de las que se sujetan sobre las orejas empezamos a notar la molestia de tener doble peso sobre nuestra nariz. Si lo que vemos en pantalla nos fascina lo podemos aguantar con más alegría pero si, como suele ser habitual, es más de lo mismo entonces empiezas a recolocarlas una y otra vez buscando el famoso 3D en cada plano.

Nunca fui defensor de esta tecnología, al menos tal y como está siendo utilizada actualmente. Ya sabemos que su interés es puramente comercial para sacar más dinero por entrada pero al menos tener la delicadeza de no tratarnos como si fuéramos estúpidos.

Por cierto últimamente apenas hablo de películas pero es que la cartelera apenas me llama la atención. Intentaré ver la última de los X-Men y alguna recomendación que me han hecho de algún título independiente pero por lo demás.... muuuucha paja.

Volverán los buenos tiempos al cine? Seguimos esperando...

José Daniel Díaz