La Alfombra Roja

lunes, 31 de mayo de 2010

Crítica: "Kick-ass"

Por fin llega a España una de las películas más originales y divertidas de los últimos años. Se trata de "Kick-ass", un subversivo film de superhéroes de pacotilla que consigue mezclar acción y humor con mucho descaro. Dirigida por Matthew Vaughn y coproducida por Brad Pitt el film transmite una mirada sarcástica de los héroes del cómic que se traduce en frescura y diversión.

No se puede negar la avalancha de films relacionados con grandes superhéroes que nacieron de los comics y dan el salto a la pantalla. Como todo aluvión el espectador recibe desde grandes obras del cine moderno como "El caballero oscuro" ó "Iron man" hasta productos de serie B que bien merecerían haberse quedado en el baúl de los recuerdos como "Superman returns".

Una temática que empieza a estar agotada. Por eso películas como "Kick-ass" logran sorprender gracias a una vuelta de tuerca bien estructurada.

Todo empieza cuando Dave Lizewski se plantea la posibilidad de ponerse un disfraz y convertirse en un superhéroe. Aparte de una extraña vestimenta no dispone de ningún otro recurso que le pueda ayudar a salvar a los indefensos de los malhechores. Un cúmulo de circunstancias le llevarán a tener que actuar como si realmente estuviera dotado para implantar la justicia en la ciudad. Para ello unos extraños amigos se convertirán en sus aliados.

Con un reparto desconocido, exceptuando a Nicholas Cage, el entretenimiento está asegurado. Originalidad en los gags cómicos y acción que podría haber firmado el mismísimo Quentin Tarantino.

El cine de entretenimiento debe evolucionar y reírse de nosotros mismos y de nuestros gustos más frikis es una sana labor. "Kick-Ass" toca la fibra más sensible de los superpoderes y de todo el mito que lo envuelve. Los personajes del padre ex-policia y la hija "nacida para matar" son de las mejores creaciones vistas en los últimos tiempos. Claros ejemplos de cómo gracias a la ironía se puede ridiculizar un drama vital; ése que desata habitualmente en los cómics la rabia del protagonista y te justifica el uso de la violencia.

Surrealismo y sangre por doquier. Una mezcla arriesgada pero efectiva

José Daniel Díaz