La Alfombra Roja

viernes, 21 de mayo de 2010

Crítica: "El Principe de Persia: Las arenas del tiempo"

Walt Disney ha decidido tirar de videojuego, contratar un director de renombre como Mike Newell y actores con cierto tirón como Jake Gyllenhaal y Ben Kingsley para relanzar el cine de aventuras. "El príncipe de Persia: Las arenas del tiempo" es un mediocre intento de rescatar un cine que en los últimos años ha ido desapareciendo. Sin embargo, pese a disfrutar de un presupuesto cercano a los 200 millones de dólares, huele a cutre y antiguo.

Si este film se hubiera rodado a principios de los 80 probablemente habríamos hablado de una nueva forma de afrontar el cine de entretenimiento. Pero en 2010 este producto destinado al público infantil peca de falta de originalidad, ambientación y vestuarios de segundo nivel y unos efectos especiales rancios y desaprovechados. Mike Newell, responsable de "Cuatro bodas y un funeral" entre otras, ofrece su peor versión.

Y pese a todo si tuviera que salvar algo sería el guión, con todos sus tópicos y altibajos. Al menos la historia entretiene y dibuja un camino que en este caso recorre el príncipe Dastan con la princesa Tamina pero que podría haber firmado Indiana Jones en sus inicios.

La trama se desencadena con el asesinato del rey de Persia, crimen que cuelgan injustamente al príncipe Dastan. Una daga con poderes místicos será el elemento que pueda ayudarle a demostrar su inocencia.

Los tres protagonistas principales, Jake Gyllenhaal, Ben Kingsley y Gemma Artenton, aportan muy poco a sus personajes. Todo lo que rodea a este film suena a encargo y parece que la ley del mínimo esfuerzo impera sobre todo lo demás. Aún así destacaría el papel de Alfred Molina, uno de esos actores secundarios de lujo, que nuevamente saca el máximo provecho a un pequeño papel.

Me sorprendería que tuviera buenos resultados en taquilla pero toda la publicidad que le ha rodeado, la marca Walt Disney y algunos nombres asociados al film pueden obrar el milagro. 100% prescindible.

José Daniel Díaz