La Alfombra Roja

martes, 31 de enero de 2012

Crítica: "Promoción fantasma"

Parecía extraño pensar que Javier Ruiz Caldera, tras dirigir "Spanish movie", se animara a entrar en otro género más "serio". Y se cumplió lo que se preveía. "Promoción fantasma" es una entretenida comedia, de más enjundia que la anterior, que cumple las expectativas al ritmo de sonidos ochenteros.

Para este proyecto el director catalán se rodea de un reparto de confianza. Alexandra Jiménez, Carlos Areces ó Joaquín Reyes vuelven a ponerse a sus órdenes para intentar arrancar una buena dosis de carcajadas entre los espectadores. Su esfuerzo se ve recompensado con algunas escenas hilarantes como la "posesión" de José María Otegui (Carlos Areces).

A este plantel se une uno de los actores más en forma del momento: Raúl Arévalo. Nominado a los Goya por otra comedia, "Primos", su rostro y sus gestos se integran perfectamente en su inseguro personaje. Su papel, el del profesor Modesto, debe enfrentarse a sus miedos y afrontar que puede ver fantasmas. Su relación con unos espíritus, jóvenes fallecidos durante un incendio, que viven en el instituto, le crea el gran reto de ayudarles a aprobar su asignatura pendiente.

Es cierto que el guión flaquea en algunos momentos y algunas bromas resultan demasiado previsibles, pero este simpático producto transmite buen rollo y nos devuelve a los míticos títulos que interpretaban los componentes del grupo "Parchís". Para nostálgicos de esa época, como es mi caso, algunos aspectos relacionados con la música, el vestuario e incluso la ambientación, le dan un plus de interés.


El grupo de jóvenes fantasmillas es aún un equipo que se está haciendo. Les falta intensidad y cierta dosis de desparpajo, nada que la experiencia no pueda solventar. Sin embargo, a ratos, sus comentarios suenan forzados y carentes de credibilidad. Con el desarrollo del film y la evolución de los personajes, y coincidiendo con los mejores minutos de la película, disfrutamos de sus momentos interpretativos más brillantes.

Una película para toda la familia, mezcla entre comedia romántica (a la española) y cachondeo adolescente, que servirá para olvidar a los fantasmas de carne y hueso que nos encontramos cada día.




José Daniel Díaz

domingo, 29 de enero de 2012

Crítica: "J.Edgar"

Desde que se anunció el rodaje de la biopic del famoso director del FBI, John Edgar Hoover, se sabía que levantaría polémica. Aunque ni el director ni el reparto se caracterizan por ser conflictivos, la vida de este enigmático personaje era lo suficientemente oscura y oculta para entrar de lleno en algunos temas controvertidos. El resultado es satisfactorio, tal y como se esperaba de dos monstruos cinematográficos como son Clint Eastwood y Leo di Caprio.

Desde 1924 hasta 1972, Hoover ocupó la dirección general del FBI. Reestructuró un departamento oxidado para convertirlo en un auténtico equipo de investigación. Siete presidentes pasaron por sus ojos durante su mandato y, gracias a oscuros secretos que guardaba con mucho celo, sobrevivió a todos ellos. Sus artimañas, su orientación sexual y su marcada personalidad se retratan con destreza en "J.Edgar".

Cuando te adentras en la historia de la vida de alguien, cinematográficamente debes centrarte en alguna época concreta para no excederte en el metraje ni resultar excesivamente disperso. Si en "La dama de hierro" el foco estaba en la madurez y vejez (con un pobre resultado en mi opinión), en la película que nos ocupa el espacio se amplía desde que se hace cargo del FBI  hasta su muerte. 


Sin embargo, la mirada de Eastwood no está tan dirigida a su labor policial o de detenciones como a la manera en que quiso marcar su sello en el departamento. Su faceta creativa, su nueva forma de entender las investigaciones, su desmarque total y absoluto del ámbito político y su homosexualidad oculta centran buena parte del film, consiguiendo un resultado muy completo.

Buena parte del éxito de la película viene dado por una interpretación magistral de Leonardo di Caprio y lo cierto es que nos estamos acostumbrando a su buen hacer. Su "olvido" en los Oscar no puede entenderse de otra forma que como un error más (y son unos cuantos) de una Academia más pendiente de dónde vienen los vientos que de un análisis exhaustivo de los trabajos presentados.

Al margen de esto, el actor americano se introduce en el cuerpo de Hoover ofreciendo un espectáculo interpretativo de gran altura. No puede ser casualidad que directores del nivel de Eastwood, Scorsese, Scott, Tarantino, Mendes ó Nolan le hayan requerido para sus títulos.


El resto del reparto acompaña a la perfección el recorrido del protagonista con actrices de gran nivel como Naomi Watts ó Judi Dench. Es una pena que un maquillaje tan excesivo e irreal empañe sus actuaciones y les hagan perder cierta credibilidad del personaje.

Acierta Clint al mostrar las luces y sombras de Hoover. Desde una postura objetiva y neutral, el enfoque es biográfico, dejando que sea el personaje el que se defina por su actos. Como siempre los planos son certeros y, en algunos casos, sublimes. Si a todo eso unimos una cuidada ambientación, el aprobado final se supera con creces.

Recomendable para los amantes del buen cine histórico, ése que disfrutas y aprendes a partes iguales.

Puedes ver el tráiler pinchando aquí

José Daniel Díaz

jueves, 26 de enero de 2012

Crítica: "El monje"

Recientemente ha pasado por España el actor Vincent Cassel para promocionar este relato oscuro y siniestro de tintes bíblicos. Dirigida por Dominik Moll, su buena labor estética y de ambientación tropiezan con una historia densa, llena de altibajos y previsible.

El cine francés sigue apretando con fuerza. Cada vez es más habitual encontrar en nuestras salas sus últimas producciones. Apoyada en una Industria de gran fuerza que disfruta del respeto de sus conciudadanos, su interés en el ámbito europeo está repercutiendo en un goteo continuo. Pronto llegará el gran taquillazo del año en Francia, la comedia "Intocables", que promete una buena recaudación.

Si nos centramos en "El monje", el gran atractivo del film es la presencia del intérprete francés Vincent Cassel. Su cuidada carrera, casi siempre atrapado en papeles secundarios, ha llamado la atención a los críticos. "Promesas del este", "Cisne negro" ó "Un método peligroso" son sólo algunos de los títulos que han contado con su presencia. Es común encontrarle en papeles extraños, inquietantes e intensos.

Ahora vuelve a atreverse con uno de esos personajes en los que se siente cómodo. Un monje, huérfano, que siempre ha vivido entre las paredes de un claustro, y que siente la llamada del mal. Satanás (Sergi López) le tienta y él tendrá que debatirse entre sus principios y sus deseos.


Gótica y fría, busca transmitir las dudas del protagonista en el público. Sus continuos dolores de cabeza, la tentación de la carne, sus peleas internas son meras transmisoras de sensaciones que pretende compartir con el espectador. Es una lástima que ese intento se quede en eso, un buen intento. No logra enganchar ni crear empatía, convirtiendo este ambicioso proyecto en un título más de la cartelera.

Cuesta creer la evolución psicológica del personaje interpretado por Vincent Cassel. Un hombre de férreas ideas que poco a poco, y de una manera un tanto incomprensible, va perdiendo la fe en pro de una atracción carnal que no se intuía ni se esperaba. Hay algo en todo ese recorrido que se nos escapa y resta credibilidad.


Si tenemos en cuenta que toda la película se fundamenta en esa crisis de valores, el resto del reparto acaban siendo meros espectadores a la espera de disfrutar su oportunidad y protagonismo. Ni se integran en el proyecto ni la historia, tal y como la cuenta Dominik Moll, les permite hacerlo.

Es una pena desaprovechar las posibilidades artísticas de Vincent Cassel, que vuelve a ser lo mejor de un film menor que sólo su talento permite mantener con dignidad. Al menos siempre podremos disfrutar de una ambientación y vestuario muy interesantes.

José Daniel Díaz

martes, 24 de enero de 2012

"No habrá paz para los malvados" logra la victoria en la XVII edición de los premios José María Forqué


"No habrá paz para los malvados" venció en la XVII Edición de los Premios José María Forqué. Presentada por Alex O´Dogherty y Pablo Puyol, la Gala estuvo llena de música y baile.  José Coronado ("No habrá paz para los malvados") y Elena Anaya ("La piel que habito") fueron galardonados, merecidamente, como Mejor Actor y Mejor Actriz.

EGEDA celebró su Gala con un espectáculo acorde a los tiempos que nos encontramos. No faltaron rostros conocidos ni la elegancia que ha caracterizado siempre a estos premios pero en el ambiente se palpaba esa sensación de crisis que tanto nos cuesta quitarnos. El acto, celebrado en el Palacio de Congresos de la Castellana, fue dinámico y entretenido, algo que todos los asistentes agradecieron.

Tras una bonita introducción musical, Antonio Resines y Jorge Sanz hacían entrega a Fernando Trueba del premio a la Mejor Película Documental o de Animación por "Chico y Rita". Era un premio esperado y muy justo.

Amenizados por canciones muy populares como "Bohemian Rhapsody" ó "Roxanne" los premios siguieron cayendo. Inma Cuesta y Unax Ugalde anunciaban la victoria de Elena Anaya por "La piel que habito". La actriz tuvo palabras de afecto para Maria León por su fantástico trabajo y deseó poder coincidir en alguna película con ella.

Sin tiempo para respirar, María Barranco y Kira Miró anunciaban a José Coronado por "No habrá paz para los malvados" como mejor Actor del año 2011. "Rock ´n roll" pudimos escuchar al recoger el premio (frase de su personaje Santos Trinidad). Contento y emocionado quiso dar "gracias a mi equipo. Un personaje de estas características es imposible llevarlo a cabo sin un equipo como éste detrás".

La Medalla de Oro de Egeda fue a manos del productor y director Fernando Trueba. El oscarizado cineasta español tuvo un divertido discurso donde recordó que se hizo productor por obligación tras su film "Opera prima". Felicitó a José Coronado de una manera muy particular: "todos los premios son injustos, menos el tuyo José" y tuvo palabras de afecto para Cristina Huete.

El productor Enrique Cerezo apareció para decir unas palabras. Aportó datos sobre el daño que la piratería está causando en la Industria y agradeció "el duro golpe contra la piratería que se ha anunciado en los últimos días". Vender la marca España, ésa es la idea.

La actuación del grupo "Poker de voces" formado, entre otros, por el propio Pablo Puyol y el eurovisivo Daniel Diges, dio el testigo a Santiago Segura, que apareció de la nada, y desveló que la Mejor Película del año 2011 era para "No habrá paz para los malvados". A Enrique Urbizu casi ni le escuchamos al dar las gracias, seguramente por su timidez y emoción.


Cerró la Gala el discurso del nuevo Ministro de Cultura José Ignacio Wert que quiso declararse como "uno de los vuestros". "Comparto vuestras preocupaciones" acertó a  decir en los escasos 2 minutos que dispuso.

Primer round para "No habrá paz para los malvados" pero vencer en una batalla no significa ganar la guerra.

Cristina Muñoz

domingo, 22 de enero de 2012

Crítica: "Los descendientes"

Avalado por dos globos de oro tan importantes como el de Mejor Actor y Mejor Película Dramática, "Los descendientes" aterriza en España. Alexander Payne vuelve a poner su sello y cuenta una historia de personas, sentimientos y casualidades. George Clooney disfruta de uno de los mejores papeles de su carrera para regalarnos una interpretación con mayúsculas.

Matt King (George Clooney) sufre el golpe más fuerte de su vida. Su mujer ha tenido un accidente y está en coma. Mientras su vida se debate entre la vida y la muerte, Matt debe retomar el tiempo perdido con sus dos hijas, afrontar cómo era su relación matrimonial y decidir cuál es su camino y hacia dónde dirigirse.

Tras la maravillosa "Entre copas", Alexander Payne tenía un gran reto: Mantener el nivel de ese gran film o convertirlo en una isla en medio del océano. "Los descendientes" bebe, se alimenta y nutre a ese título que, entre viñedos, daba una auténtica lección sobre la condición humana. Ahora, retomando temas como la infidelidad y las relaciones interpersonales, vuelve a salvar con ciertos toques dramáticos y mucho humor negro, un proyecto difícil y arriesgado.

Hay algo que ya es redundante en la filmografía de Payne, la fantástica dirección de actores. En este caso Clooney nos regala una interpretación de altísimo nivel. En un personaje nada sencillo, con altibajos y de gran profundidad sentimental, arma una interpretación compleja, de gran calado, que soporta con suficiencia todo el peso de la película.


Sorprende que la belleza del actor se vea parodiada una y otra vez, sin perder ni un ápice de dignidad. Pese a utilizar el humor absurdo, en ningún momento lo vivimos como una película caricaturizada. Los sentimientos se rebelan profundos y de alta carga dramática. Sin embargo, jugar a este juego tan peligroso a veces provoca en el espectador sentimientos encontrados que, como fue en mi caso, te sacan de la película.

Hawaii, lugar donde se ubica todo el argumento, nos grita sus virtudes y defectos. Con equilibrio, su forma de vivir se refleja en cada escena buscando otra imagen de la mítica isla (o conjunto de islas). Conocer su otra cara nos saca del sueño surfero para introducirnos en la pesadilla chanclera.

Adicionalmente, las subtramas que rodean a la principal, aportan detalles de la sociedad del siglo XXI. La sensación de abandono de los hijos, las complicadas relaciones familiares, la soledad... son sólo algunos de esos aspectos que completan a "Los descendientes".

Por tanto una gran película que queda lejos de ser una obra maestra pero que nos vuelve a mostrar al mejor Payne, un director que está creando un estilo propio con, cada vez, más seguidores.

José Daniel Díaz

martes, 17 de enero de 2012

Crítica y rueda de prensa: "Silencio en la nieve"

La segunda película española "grande" de este año es el thriller "Silencio en la nieve" de Gerardo Herrero. La División Azul, pocas veces retratada en el cine español, se convierte en el contexto donde se desarrolla esta historia de intriga y suspense que adapta el libro "El tiempo de los emperadores extraños" de Ignacio del Valle. Una producción "extraña" en el cine español, con una cuidada ambientación, que intenta buscar otras vías poco exploradas en nuestra filmografía.

Gerardo Herrero siempre ha destacado más por su labor de productor. "El secreto de sus ojos", "El hijo de la novia", "Los crímenes de Oxford", "Martín Hache" y "Mensaka" han sido algunas de las películas más destacadas en esa faceta. Como director, su carrera no ha sido tan exitosa. Destacaría la hermosa "Heroína", la incontrolable "Malena es un nombre de tango" y la oscura "El misterio Galíndez". Posiblemente "Silencio en la nieve", su decimoquinta película, esté entre sus mejores trabajos.

El cine español empieza a moverse, a hacer cosas distintas. Esta coproducción, de evidente mira internacional, se embarca en la compleja resolución de un asesinato dentro de la División Azul destinada a Rusia en 1943. Arturo Andrade (Juan Diego Botto) será  el militar asignado para resolver el caso, escudado por el Sargento Espinosa (Carmelo Gómez). Su labor se irá complicando cada vez más, en un círculo muy cerrado donde todos esconden algo y nadie se atreve a hablar.


El director, que comentaba en rueda de prensa que "antes no sabía nada y ahora sé muchísimo de la División Azul", no ha querido hacer una película "maniquea". Por tanto, se ciñe a unos acontecimientos que como indicaba el escritor de la novela, "son verídicos en un 90% de la historia".

Quizás lo más interesante de toda la trama sea la dicotomía, tal y como indicaba el actor Víctor Clavijo, entre los asesinatos que se investigan y las muertes que ocasiona una guerra por pura ideología. Es decir, resulta contradictorio que en un ambiente lleno de muertes sin sentido se busque el culpable de un crimen concreto.

El honor, como suele ser habitual en las tramas con componente militar, es otro de los grandes temas. Los personajes se comprenden a través de sus actos, de lo que son y lo que han sido. En ese sentido, echamos de menos las circunstancias de los protagonistas que en ningún momento son delatadas. Son, precisamente, los personajes secundarios los que más información nos aportan para entender sus comportamientos. El propio Juan Diego Botto comentaba que "nunca había tenido que interpretar un papel con tan poca información del personaje".


Si bien el enfoque principal está en el crimen, algunas subtramas se antojan innecesarias y reducen el ritmo del film. La historia de amor con la chica rusa despista al espectador y le saca del objetivo fundamental: la resolución del caso. Por contra, uno de los puntos fuertes y destacables es la dirección artística. No era tarea fácil recrear esa época tanto en localizaciones, como imagen y objetos. La labor, que supo reconocer Gerardo Herrero admitiendo que sin ese trabajo nada habría sido creíble, se ejecutó con mucha dificultad en Lituania.

Del trabajo actoral destacaría a un gran Carmelo Gómez, que construye un militar peculiar y entrañable que impregna de sinceridad toda la pantalla. Incluso su compañero, Juan Diego Botto, mejora en las escenas que comparte plano con él como si se transmitiera esa sensación. Comentaba Botto que "Carmelo y yo nunca habíamos trabajado juntos, pero en 5 minutos nos estábamos peleando".

Con sus defectos, podemos decir que es un proyecto que supera a la media, uno de los mejores trabajos de Gerardo Herrero. Un film sin pretensiones más allá de las evidentes que no decepciona.

Podéis ver el tráiler pinchando aquí.

José Daniel Díaz

sábado, 14 de enero de 2012

Crítica: "Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres"

Todos nos sorprendimos cuando descubrimos que David Fincher volvía a recrear en imágenes esta famosa trilogía,  apenas unos pocos años después de la versión europea. Por tanto la primera pregunta que viene a la cabeza es ¿Por qué esta nueva versión? ¿Qué aporta? Pues, aunque el guión es muy muy parecido al de su predecesor, el toque Fincher consigue un thriller lleno de suspense.

Este mítico director, casi de culto, es ya una leyenda. Sus películas han sacudido con dureza la psique humana jugando con el espectador, enseñándole cartas que desaparecían al momento. "Seven", "The game" ó "El club de la lucha" son ejemplos del cine sorprendente y desgarrador que siempre le ha caracterizado. El año pasado parecía que por fin la Academia le iba a conceder el Oscar gracias a su particular visión del creador de Facebook en "La red social"; nada más lejos de la realidad. Una vez más el clasicismo vencía a la modernidad.

Para quienes no hayan leído el libro de Stieg Larsson, deciros que la sinopsis del film se resume en una farragosa investigación que lleva a cabo un periodista (Daniel Craig) necesitado de dinero y reconocimiento, que acaba removiendo los pilares de una familia poderosa que esconde grandes secretos.
Para sus pesquisas se une a una extraña joven (Rooney Mara), habilidosa en la informática y muy sensibilizada con el dolor femenino. Esa sensación es la que la anima a colaborar para formar un tándem explosivo.

Últimamente nos estamos acostumbrando a unos títulos de crédito fantásticos. Esto, que no deja de ser anecdótico, es indicativo del cuidado con el que se tratan las películas. "Drive" y "La chispa de la vida" ya me sorprendieron gratamente en este aspecto pero "Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres" impresiona especialmente con una mezcla de imágenes oscuras y extrañas de gran fuerza visual.


Rooney Mara, que ya colaboró con Fincher en "La red social" como ex novia del peculiar creador de Facebook, no desperdicia esta joya de personaje. Introvertida, dura, asocial, liberada en todos los aspectos, con una fuerte carga que su carácter no permite mostrar. Es, sin duda, la mayor diferencia sobre otros thrillers de intriga que hayamos podido disfrutar.

Su compañero, Daniel Craig, sigue granjeando una carrera meteórica. Especializado en películas de acción, aquí sortea con oficio un personaje aparentemente simple pero de gran desarrollo emocional. Fincher demuestra una vez más su gran e intensa labor actoral; algo que es palpable en todas y cada una de sus películas.

Consciente de lo que se busca en este tipo de films, David Fincher, aunque su excesiva duración pueda complicar el resultado, mantiene perfectamente el ritmo del metraje. No deja espacio para el aburrimiento, mentalizado del tipo de espectador al que va dirigido. Existe un acertado contraste entre acción e intriga, seduce al público con incógnitas que lejos de despejarse se enredan más y más.

Solvente, como siempre, es un lujo disfrutar de directores como Fincher, aunque parece ser que él a la crítica no nos tiene tanto aprecio. No siempre llueve a gusto de todos.

José Daniel Díaz

miércoles, 11 de enero de 2012

Crítica y rueda de prensa: "La chispa de la vida"

Alex de la Iglesia cambia el registro. Deja payasos, cómicos asesinos, anticristos, westerns, vecinos con malas pulgas y demás fauna para entrar por fin en la vida real. Y lo que se encuentra es, como decía Hobbes, a los hombres siendo lobos de los propios hombres. La desesperación de unos se mezcla con la maldad de otros para formar un explosivo resultado. "La chispa de la vida", en un tono tragicómico afronta todos estos temas con la muerte como telón de fondo. Acierta y convence.

Uno de los atractivos de la película era ver al televisivo José Mota enfrentándose a un papel dramático protagonista. Pese a un inicio de película renqueante, poco a poco se va sintiendo más cómodo, casualmente cuanto más dramática se pone la situación. Deja un buen sabor de boca y salva con nota esta arriesgada apuesta. Justa nominación al Goya.

Alex de la Iglesia, como él mismo admite, siempre ha intentado rodearse de cómicos para sus films porque hasta en los momentos más trágicos puede surgir una sonrisa. Antes de José Mota ya trabajó con Santiago Segura, El gran Wyoming, Guillermo Toledo ó Carlos Areces por ejemplo. Los buenos resultados que le han aportado estas colaboraciones le reafirman aún más en seguir arriesgando.

Comentaba Alex, ante una sala de prensa abarrotada, que "el guión lo leí en una hora y llamé a Andrés (Andrés Vicente Gómez, productor) para decirle que la rodábamos ya". Si bien el actor estuvo claro desde el principio, la elección de la actriz fue más complicada. En un inicio se pensó en Gwyneth Paltrow, toledana de adopción, que finalmente se deshechó para recaer definitivamente en la exuberante Salma Hayek.

La actriz mexicana apenas estuvo 18 días de rodaje lo que provocó cambios en los planes de rodaje. Su interpretación, que le ha valido la nominación al Goya, va in crescendo. En los momentos de mayor fuerza emocional desarrolla todo su potencial mostrando su versión más latina.



A la pareja protagonista le acompaña un elenco de lujo. Juan Luis Galiardo, Blanca Portillo, Fernando Tejero, Antonio de la Torre, Juanjo Puigcorbé, Antonio Garrido... son sólo algunos de los nombres que conforman un plantel de máximo nivel. Como comentaba en la rueda de prensa Blanca Portillo "en el cine no hay papeles grandes o pequeños".

 La política, la ambición, los medios sensacionalistas, los managers y las empresas son foco de crítica donde los extremos, que siempre han rodeado a la filmografía de Alex de la Iglesia, derivan casi en la parodia.

Un desgraciado accidente da la oportunidad a Roberto (José Mota), publicista de profesión, de convertirse en una estrella mediática. Con esta excusa, el guión de Randy Feldman hace un ataque sin complejos a todos los poderes fácticos. Pero esto, que es una de las fortalezas del film, también se convierte en uno de los defectos. Colocarles en los extremos, sin atisbo de humanidad alguna, desvirtúa la realidad quitando credibilidad a los personajes.

Por contra, la emotividad mezclada con un humor "azuloscurocasinegro" (como diría Sánchez Arévalo), funciona a la perfección llenando a la sala de una sensación encontrada.Y algo por encima que lo rodea, la dignidad de la persona. Valores necesarios en una sociedad cada vez más fría y calculadora, enganchada a los mercados y al dinero, que nunca llega a saciar sus desproporcionadas ambiciones.


Alex, distendido y amable durante toda la comparecencia ante los medios, alabó a sus actores, se congratuló de la respuesta del público en los pases privados y admitió referencias de títulos tan clásicos del cine español como "El asfalto" ó "La cabina". Destacó a Olea, Mercero e Ibañez Serrador como referentes, "aunque ya hubiera querido decir que eran Ford ó Meyer, son los que son".

Los Goya sólo les han regalado dos nominaciones, posiblemente escasas para la posibilidades del film, pero "La chispa de la vida" es un buen ejercicio cinematográfico. Es entretenida, amable, trágica pero no melodramática, sensible y emotiva. Suficientes razones para salir con un buen regusto de la sala.

Podéis ver el tráiler pinchando aquí.

José Daniel Díaz

martes, 10 de enero de 2012

Cinedania analiza las nominaciones a los Goya 2012



Lluis Homar e Inma Cuesta han sido los encargados de anunciar esta mañana los nominados a unos esperadísimos Premios Goya. Durante los últimos meses se había debatido mucho sobre los posibles candidatos. Mientras "Torrente 4" arrasaba en taquilla, otros proyectos más desconocidos para el gran público destacaban entre la prensa especializada.

La primera sorpresa del año fue “Primos”, una disparatada comedia de Sánchez Arévalo que ya casi habíamos olvidado pero que, por suerte, ha encontrado su sitio entre los finalistas. Su nominación en los Forqué ya auguraba una presencia más o menos importante en los Goya.

Pero si hablamos de sorpresas tenemos que nombrar a “Blackthorn” de Mateo Gil. Ninguna quiniela apostaba por esta película que pasó sin pena ni gloria por los cines españoles. 9 nominaciones incluyendo Película y Director podría derivar en un reestreno en salas.

Con quien todos contábamos y ya preveíamos una dura disputa es con los tres grandes títulos del año (a nivel crítica especializada) en el cine español: “La piel que habito”, de Pedro Almodóvar; “La voz dormida”, de Benito Zambrano, y “No habrá paz para los malvados”, de Enrique Urbizu.


La película del director manchego se dispara en su película más terrorífica con 16 nominaciones de 22 posibles y, junto al film de Urbizu, parte como clara favorita. Nominada en las principales categorías cabe destacar la presencia de Antonio Banderas a Actor Protagonista. Suponemos que asistirá a la Gala y quién sabe si a la fiesta de los nominados. Quizás la acompañe Salma Hayek (nominada para sorpresa de todos a Actriz Protagonista por “La chispa de la vida”) como ya ocurriera en la presentación en Madrid de “El gato con botas”.

Ya en su presentación en San Sebastián “No habrá paz para los malvados” olía a premios. La ciudad guipuzcoana la olvidó en el palmarés (para premiar “Los pasos dobles”, película que los Goya han ignorado absolutamente) pero la Academia no podía fallar. Tardaremos en olvidar a Santos Trinidad, personaje oscuro y auténtico antihéroe, que José Coronado (nominado por este papel) interpreta de manera magistral. 14 nominaciones.

La que algunos han calificado como “maniquea” “La voz dormida” se presenta como la película reivindicativa de este año. Centrada en el suplicio sufrido por un grupo de mujeres a manos de los triunfadores franquistas, su director ha hecho auténtica campaña por no “olvidar” ciertos acontecimientos históricos. Su punto fuerte son las interpretaciones femeninas, con especial atención a Maria Leon que si no se lleva el Goya a Actriz Novel, se perderá cualquier tipo de lógica sobre los motivos por los que se entrega el premio.

“Eva” de Kike Maíllo merece mención especial. Presentada con éxito en el pasado festival de Sitges, logra un total de 12 nominaciones incluyendo Director Novel y Actor Protagonista (Daniel Brühl).

“Maktub” y “Verbo”, dos películas que la crítica ha menos preciado, reciben tres candidaturas cada una. Casualmente coinciden en Dirección Novel (Paco Arango y Eduardo Chapero-Jackson) y en mejor Canción Original.

Y como siempre ocurre en estos casos hay grandes perdedores. Esta vez le ha tocado quedarse con cara de póker a “Mientras duermes” (sólo Tosar nominado), “Intruders” (Nominada a premios menores), “Midnight in Paris” (nominación únicamente para el guión), “Cinco metros cuadrados” (Pese a triunfar en Málaga ni siquiera Tejero que parecía nominación segura la ha conseguido), “Torrente 4” (ni siquiera en el apartado técnico ha tenido reconocimiento), “Fuga de cerebros 2” (Mucha taquilla pero ningún premio) y “No tengas miedo” (Sólo tendrá opción su protagonista, la joven actriz Michelle Jenner, que opta a Actriz Novel).

Y para finalizar un dato curioso: “Arrugas” se convierte en el primer film de animación que recibe una nominación al guión.

Y a todo esto una pregunta: ¿Por qué “La piel que habito” recibe 16 nominaciones y “No habrá paz para los malvados” 14 y no se manda ninguna a los Oscar? Cosas de académicos…

José Daniel Díaz

sábado, 7 de enero de 2012

Crítica: "Juan de los muertos"

La Habana la han ocupado los zombies. No sabemos cómo ni por qué pero el caso es que la invasión se ha iniciado. Por cortesía de Sensacine asistimos a la premiere de "Juan de los muertos", una película hispano-cubana dirigida a amantes del género que cumple con la expectativa de pasar un rato entretenido.

Alejandro Brugués, director de esta locura, utiliza "sus" muertos vivientes para recalcar de manera sarcástica ciertos aspectos de la Revolución que seguramente no hayan gustado a las Autoridades cubanas. En clave de humor y con mucha sangre de por medio, la película bebe de mitos del género que no pasarán por alto los zombieadictos.

Si bien los chistes y la trama pecan de falta de originalidad, no se puede negar el "buenrollismo" que transmite la película. Su objetivo se cumple. Mezclando última tecnología con aspectos de serie B, el resultado se enmarca en un digno representante del cine fantástico.


Aunque los actores son grandes desconocidos para el gran público, es reseñable la labor destructiva mezclada con humor que realizan. Se lo toman con cachondeo, de la misma forma que cualquiera cuando se reúne con sus colegas y deciden hacer un vídeo para pasar el rato. Mención especial para el gran Antonio Dechent que firma la mejor escena de la película como yankee en apuros.

El director recrea la capital cubana con imágenes que aúnan el caos con la belleza. Aunque resulte contradictorio, de toda esa orgía de violencia nace una ciudad hermosa con peculiares tradiciones. Sólo allí se podría tratar de forma tan amigable esta invasión de zombies. Imagino el mismo caso en Washington... Rápidamente se habría alzado la bandera americana (símbolo de la libertad) y un grupo de expertos militares (apoyados por un patriótico grupo de ciudadanos) habrían destruido la horda de muertos vivientes no sin antes emitir un discurso alentador para afrontar la batalla.

Pero en Cuba no pasa esto. La solución es ... sacar negocio!!! Cobrar por matar seres queridos que resultan molestos por estar afectados por el virus asesino. No es políticamente correcto pero a mí me resulta más creíble desde luego.

Aprovechamos el post para pedir disculpas a todos aquéllos que acudísteis al preestreno a través de nuestro blog y por temas de aforo no conseguísteis butaca. Desde Avalon se han comprometido a facilitar entradas dobles para vosotros y nos tenéis a vuestra disposición para cualquier consulta ó trámite.

José Daniel Díaz

martes, 3 de enero de 2012

Crítica: "La dama de hierro" por cortesía de Yelmo Cines que estrena nueva web

Gracias a Yelmo Cines y su nueva web (la cual recomendamos por su facilidad de manejo) tuvimos la oportunidad de ver antes que nadie la biopic de la controvertida Margaret Thatcher. "La dama de hierro" de Phyllida Lloyd se salva únicamente por la magistral interpretación (como siempre) de Meryl Streep ya que lamentablemente la historia se pierde en un convulso refrito de actualidad e Historia.

Meryl Streep, que recibirá el Oso de oro en la próxima Berlinale, es un valor seguro. Da igual el papel que interprete, el director que la dirija o los compañeros que la toquen; es un monstruo de la interpretación. Me cuesta recordar todas sus películas pero emocionó en "Kramer contra Kramer", me enamoró en "Los puentes de Madison", me cabreó en "La duda", me sorprendió en "Memorias de Africa" y ahora, en "La dama de hierro", me confirmó que es una diosa de la interpretación.

Dicho esto, la presencia de una actriz de la categoría de Meryl Streep no es suficiente para mantener un guión aburrido y una dirección pesadísima. Centrarse en los delirios y problemas mentales de la primera ministra resulta poco interesante e incluso desalentador. No pido una clase de Historia pero, sin duda, la vida de esta mujer tan controvertida daba para mucho más.

Con gran sorpresa vemos que de un plumazo pasamos de una joven con pretensiones políticas a una madura candidata al sillón presidencial. Toda la evolución del personaje lo perdemos entre delirios de una vieja Thatcher que chochea. Y ése es el principal problema: Centrar una vida tumultuosa y compleja en su lado más senil y perdido, desaprovechar la oportunidad de mostrar el carácter y recorrido de una de las personalidades más influyentes en el ámbito político mundial.


Personalmente dos horas de demencia senil me aburren sobremanera. Si a eso añadimos que ni siquiera en sus delirios vemos algún tipo de evolución, el resultado es un mucho de nada o lo que es lo mismo un nada de nada.

La directora Phyllida Lloyd, que ya dirigió a Streep en "Mamma Mia!", apuesta por la autocomplacencia. Se deleita en desgranar los achaques habituales de una edad avanzada mientras nota la incomodidad de su cámara en las escenas de gran alcance histórico.

Cabe destacar la caracterización de Meryl Streep como Margaret Thatcher. Es prácticamente perfecta. Cuesta creer que no es la propia personalidad inglesa la que se interpreta a sí misma, fruto de una labor de maquillaje y peluquería (amén de la propia interpretación) que debería reconocerse en los Oscar.

Ya se lo decían a Glenn Close en el pasado Festival de San Sebastian: Qué mala suerte haber competido siempre en los Oscar contra Meryl Streep. Y este año a lo mejor toca volver a quedarse con cara de póker... Ya lo veremos.

José Daniel Díaz